BOPV nº 51 · 2023-03-14 · Educación
DECRETO 29/2023, de 28 de febrero, sobre el acceso a la función directiva, la formación, la evaluación y el reconocimiento de su ejercicio, y el cese de los cargos que la integran, en los centros públicos de enseñanza no universitaria titularidad del departamento competente en materia de educación.
El Decreto 22/2009, de 3 de febrero, sobre el procedimiento de selección del Director o Directora y el nombramiento y el cese de los otros órganos unipersonales de gobierno de los centros docentes no universitarios de la Comunidad Autónoma del País Vasco dependientes del Departamento de Educación, Universidades e Investigación, ha venido siendo la norma rectora para regular el procedimiento de selección, nombramiento y cese de los equipos directivos en estos centros desde su promulgación en cumplimiento de lo dispuesto en la Ley 3/2008, de 13 de junio, de segunda modificación de la Ley de la Escuela Pública Vasca. Desde la publicación del decreto 22/2009 hasta la fecha, por orden de la consejera o consejero titular del departamento competente en materia de educación, se han convocado seis concursos de méritos para la selección de las directoras o directores de los centros docentes no universitarios. Esas órdenes han concretado de manera más precisa los requisitos que han de cumplir las personas aspirantes, así como el proceso de selección (calendario y procedimiento) y los centros educativos participantes. Así mismo, la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOMLOE), ha introducido ciertos cambios en la normativa básica reguladora del proceso de selección de las directoras y directores de los centros públicos docentes (recogidos en el Capítulo VI del Título V, dentro del marco para la dirección de los centros públicos). Tanto la investigación como la práctica educativa han venido reconociendo de forma cada vez más evidente el relevante cometido que las directoras y directores de los centros escolares y, por extensión, el resto del equipo directivo, desempeñan en la buena marcha de estos, tanto en los aspectos organizativos y de gestión, como en aquellos que promueven la innovación y la mejora continua de la calidad de la respuesta educativa. En la actualidad, la importancia de la dirección escolar es una de las cuestiones que parece situarse fuera del debate. No existe investigación, evaluación o práctica que sea capaz de negar esta evidencia. La dirección escolar del siglo XXI requiere de unas competencias y estilos de liderazgo que impulsen nuevas estrategias para dar respuesta a los nuevos contextos y retos educativos. Una dirección escolar que sea capaz de motivar a todos los miembros de la comunidad educativa hacia objetivos comunes y de este modo se logren las metas previstas, especialmente las orientadas a lograr el éxito educativo y personal del alumnado. En este contexto, se requiere de nuevas regulaciones que hagan posible fomentar nuevos roles de liderazgo educativo para hacer frente a los retos que tiene el sistema educativo vasco. Es preciso que equipos directivos estables se conviertan en líderes de un proyecto comunitario y colectivo con objeto de promover la calidad de los aprendizajes y la mejora continua. Es por ello necesario ahondar en la cuestión de