BOPV nº 188 · 2024-09-26 · Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca
ORDEN de 10 de septiembre de 2024, de la Consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, por la que se aprueban las bases y se convocan las ayudas a la investigación, desarrollo e innovación de los sectores agrícola, forestal y de los productos de la pesca y la acuicultura de la Comunidad Autónoma del País Vasco (Programa Berriker) del ejercicio 2024.
I Las ayudas de I+D+i a las empresas constituyen una de las herramientas más importantes de desarrollo de I+D+i, no solo para dar respuestas a corto plazo, sino también, y fundamentalmente, para apoyar iniciativas del ámbito empresarial y facilitar su colaboración con los centros de investigación, potenciando que las acciones de investigación sean desarrollas por los diferentes subsectores. Así queda también recogido en los planes que el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, actual Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, ha elaborado, y apoya e impulsa para lograr aumentar la competitividad del sector agroalimentario a través del impulso de las actividades de I+D+i. El propio Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación Euskadi 2030 (PCTI 2030), representa la apuesta estratégica de Euskadi por la investigación y la innovación, como palanca para que la economía vasca mejore su competitividad y avance en una senda de crecimiento sostenible. Euskadi aspira a ser un referente en el ámbito gastronómico y alimentario, por sus atributos de calidad y sostenibilidad económica, social, cultural y medioambiental de la cadena de valor. Para alcanzar este gran reto es necesario tanto impulsar, promover y desarrollar una empresa que ponga en el mercado productos de calidad y saludables, que impulse la sostenibilidad, la creación de una propuesta de valor turística excepcional, la conservación del patrimonio cultural, paisajístico y gastronómico, como alcanzar cotas aún mayores de reconocimiento a nivel mundial. Este desarrollo debe impulsarse desde la producción primaria hasta el consumo de alimentos saludables; teniendo a las personas consumidoras de los alimentos en la centralidad de toda la cadena de valor y buscando sinergias e interrelaciones con otros sectores económicos, culturales y sociales. La consecución de tales objetivos se enfrenta a retos transversales vinculados, por un lado, a la transición tecnológico-digital, que requerirá la integración de las TIC en todos los eslabones de la cadena de valor de la alimentación y madera y, por otro, a la transición energética y climática, que requerirá adecuarse a la economía circular, minimizando el desperdicio, recuperando y valorizando subproductos alimentarios y rediseñando el empaquetado de alimentos. Asimismo, la transición social y sanitaria se convierte en una fuente de oportunidad. Todo ello se concreta en los siguientes retos según su horizonte temporal: Retos a corto plazo: Ecosistemas alimentarios seguros, sostenibles y saludables. Nutrición personalizada: desarrollo de las ómicas y su aplicación en la formulación de nuevos productos. Nuevos alimentos para un envejecimiento saludable: desde la infancia hasta la tercera edad. Nuevas fuentes de proteínas alimentarias. A medio plazo: Nuevos métodos de producción biotecnológica de proteínas u otros ingredientes alimentarios (biofilms, polisacáridos, ácidos grasos, vitaminas, etc.). Nutrición d