BOPV nº 242 · 2025-12-16 · Bienestar, Juventud y Reto Demográfico
DECRETO 232/2025, de 2 de diciembre, por el que se regula el régimen de las familias monoparentales.
La familia es la institución más relevante de la sociedad, su unidad básica. En su núcleo, la persona crece, se educa y desarrolla. Por ello, la Ley 13/2008, de 12 de diciembre, de Apoyo a las Familias reconoce que la familia cumple la misión insustituible e indelegable de tejer las relaciones primordiales de la persona y que es el cauce de transmisión de pautas de comportamiento, tradiciones, hábitos, usos y creencias. La Ley, además, declara que la familia puede adoptar múltiples formas de organización, y en consecuencia, debe ser reconocida y apoyada por la sociedad en un sentido plural: todas las familias, cualquiera que sea su forma y composición, pueden cumplir su misión de socialización y de realización personal de las personas que las componen. Es indudable que la familia es una construcción social viva, que evoluciona constantemente y se transforma con los propios cambios sociales, variando en sus modos de formalización, estructura interna o composición. Uno de los modelos que ha sufrido mayores cambios y crecimiento en los últimos tiempos es el de las familias monoparentales, entendidas como aquellas en las que una única persona progenitora asume de manera exclusiva la responsabilidad sobre sus hijas e hijos a todos los niveles económico, social, emocional, psicológico.... La Ley 13/2008, de 12 de diciembre, de Apoyo a las Familias aborda de manera singular la necesidad de protección de las familias monoparentales por ser especialmente vulnerables: este tipo de familia está expuesta a un mayor riesgo de pobreza, a dificultades para conciliar vida familiar y laboral y a situaciones de exclusión social. A todo esto, se suma en muchas ocasiones, la discriminación por razón de sexo, pues ocho de cada diez familias monoparentales están encabezadas por una mujer y son datos incontestables que las mujeres presentan una menor tasa de actividad y de ocupación con respecto a la población masculina, ocupan empleos más precarios, con mayor porcentaje de jornadas parciales y, en muchas ocasiones, percibiendo una menor remuneración que los hombres que están desempeñando el mismo puesto de trabajo. Por todo ello, la Comunidad Autónoma del País Vasco, consciente de la situación de especial vulnerabilidad que enfrentan las familias monoparentales, a través de este decreto regula un procedimiento orientado al reconocimiento y acreditación de la condición de familia monoparental y familia en situación de monoparentalidad que permita desarrollar medidas específicas de protección para estas familias, dotándolas así, de una identidad propia y diferenciada del resto de modelos familiares. Este decreto tiene en cuenta la diversidad de realidades familiares y la necesidad de garantizar la igualdad de oportunidades en el ejercicio de la parentalidad. En este sentido, se presta especial atención a aquellas familias encabezadas por personas con discapacidad muchas de ellas mujeres que, pese a su situación, ejercen de manera plena y efectiva la crianza de sus hijas