BOPV nº 127 · 2026-07-07 · Justicia y Derechos Humanos
DECRETO 99/2026, de 16 de junio, por el que se regula el Programa Bonos Elkarrekin.
Generar y transferir conocimiento, y formar, sensibilizar y empoderar a la ciudadanía son dos de las principales palancas de cambio para hacer posibles dinámicas de transformación social hacia un mundo más justo, más humano y más sostenible. Sensibilizar, asimismo, forma parte de la ecuación necesaria para activar el compromiso ciudadano con los derechos humanos y la transformación social. Sensibilizar a través de la formación y sensibilizar a través de otras vías que sirvan al mismo objetivo de compromiso y acción. El impulso de interacciones institucionales y sociales, los medios de comunicación y los recursos audiovisuales constituyen algunas de las vías de sensibilización idóneas para avanzar hacia el objetivo propuesto. El programa Bonos Elkarrekin, con el objetivo de impulsar interacciones entre entidades sin ánimo de lucro, entidades locales, centros escolares y otras instituciones para la dinamización de iniciativas sobre derechos humanos, convivencia local y participación ciudadana, es una de las iniciativas que responde al objetivo de sensibilización y participación social. Mediante este programa se ofrece a entidades sin ánimo de lucro relacionadas con las temáticas de paz y convivencia, una aportación económica, denominada «bono», por hora justificada de servicios de formación o dinamización en los ámbitos de educación, convivencia local o participación ciudadana, prestados a centros escolares, entidades locales y otras instituciones, en materias específicas como cultura de paz, derechos humanos, solidaridad con las víctimas, reconciliación o resolución de conflictos. El desarrollo de esta iniciativa implica, en consecuencia, la colaboración entre entidades de la sociedad civil organizada, centros escolares, entidades locales y otras instituciones y entidades para impulsar los siguientes contenidos: Convivir es aceptar que nuestras perspectivas son siempre incompletas. Para entender este imperativo de realidad es necesario impulsar la experiencia educadora de la aceptación de la limitación de la condición humana. Significa tomar conciencia de que todos y cada uno de los seres humanos somos limitados y precisamente por ello, ni tenemos toda la razón, ni lo podemos todo, ni podemos acceder a poseer toda la verdad. Implica restar a nuestro quiero el factor de nuestra realidad imperfecta. Convivir es aprender a promover las oportunidades entre las dificultades. Para este aprendizaje es fundamental promover la experiencia educadora del valor positivo. Esta experiencia nos permite descubrir que siempre puede encontrarse una alternativa mejor que el fatalismo, la desesperación y el recurso a medios no éticos. Implica sumar a nuestro puedo el factor de nuestra posibilidad inagotable. Convivir es asumir nuestra responsabilidad ética en cada circunstancia. Implica promover la experiencia educadora de profundización en la conciencia ética personal. Somos más que un mero impulso de dogmatismo, ira, agresividad, miedo, egoísmo... porque tenemos us